Miércoles 27, Jueves 28, Viernes 29 / Octubre de 2010
Miércoles 27 de octubre de 2010
Jueves 28 de octubre de 2010
Viernes 29 de octubre de 2010

Miércoles 27 de octubre de 2010
Jueves 28 de octubre de 2010
Viernes 29 de octubre de 2010

La paradoja está planteada, desde siempre. Todos la conocen.
La adolescencia es paradoja y lo sabemos bien porque todos fuimos paradoja.
Hoy, pasado el tiempo, asentadas las ideas, crecidas las canas y superados algunos instintos poco menos que animales, recordamos desde la tranquilidad de un presente que nunca será tan caótico, incómodo o mágico como supo serlo alguna vez.
La adolescencia es paradoja del recuerdo y la memoria. Desde el momento en que se la añora como la máxima expresión de la belleza terrenal, la belleza de no saber y de no importar, de no interesarse y de no sentir culpa nunca por nada ni por nadie, y al mismo tiempo, en abierta contradicción, de ser tal la huella negativa que esta deja que puedo asegurar que no son muchos los que recuerdan la propia adolescencia como una etapa feliz en sus vidas. Es un período difícil por definición, signado generalmente por depresiones sin mayor sentido y desventuras (frecuentemente amorosas) múltiples y literalmente eternas. Es vivir una contradicción continua, sentir que uno puede comerse el mundo cuando quiera y de comprobar una y otra vez que ni siquiera se pueden controlar los aspectos más insignificantes y mundanos de la propia existencia.
No hay adjetivos tibios para describirla, es lo peor y lo mejor. Es el amor infinito y la humillación sin límites.
En general las descripciones más oscuras y resentidas provienen de aquellos marginados que creían que la adolescencia era el momento para pensar. Grave error, aquel que desperdicia su juventud pensando está condenado a sufrir, y no exactamente poco. Es un error casi tan grande como aquel de caer en las fauces del amor. Tengo una amiga que tiene la teoría de que aquellos que pueden disfrutar infinitamente (amar) están obligados a sufrir inmensamente en consecuencia, en contraposición de los otros que no aman ni sufren, los mediocres, dice. Y algo de razón tiene. Aquellos que no piensan ni se preocupan aprenden a disfrutar de sus insulsas adolescencias de alcohol y genitalidad.
Ya pasados los años, en especial los primeros, se percibe dentro un hueco inmenso al hacerse uno acreedor de reales y crecientes responsabilidades que nada tienen que ver con las memorables andanzas grupales en las que todos se envalentonaban y le hacían frente a lo que tuvieran delante, desde la rubia de la barra hasta el pérfido patrullero. En la adolescencia como en ningún otro momento en la vida de una persona, uno vive en uno o varios grupos, uno vive en grupo; del grupo y para el grupo. Casi en una tribu. Está más que claro que los compañeros de aventuras no son amigos, aunque en general se los confunda con estos e incluso se los llame así por años. Aquellos adolescentes que pierden el tiempo pensando no sirven para los grupos. Si tienen algo de suerte en algún momento descubren algún otro como ellos, un semejante, y con algo más de suerte descubren juntos la amistad, amistad de hermanos (incluso pueden formar su propia yunta, desafiando los estándares de las populares pandillas), añorada por adolescentes de grupo.
Sin haber llegado a nada, pero consciente de que empecé a escribir sabiendo que no iba a llegar a nada, me encuentro en la obligación de hacer una confesión. Estoy echado en la cama, la vieja notebook frente a mi, entibiando mi abdomen, en una tarde que tendría que haber pasado estudiando física, como otras tantas. Tengo diecinueve años y no acuso ni canas ni ideas asentadas. Ni mucho menos. Sólo rencor y envidia, envidia de una adolescencia que veo en las calles de palermo, de niñas con uniforme de colegio privado y cara de perras, de peinados con onda y camperas de colores chillones. Y de admirar a aquellos que pueden pasársela sin pensar, casi tanto como los desprecio. En su mediocridad no conocen el dolor, ni el amor.
¿Qué es más válido? Aquel que tiene el corazón destrozado añora nunca haber conocido a quien llora. El que nunca amó envidia al que pierde el tiempo pensando.
La paradoja no es tal.
Nunca es la opción ser mediocre.
Nunca lo fue y nunca lo será.
A través de la ventana del bar vemos a FRANK (35) sentado en una mesa con muestras de impaciencia: tamborilea sus dedos sobre la mesa mientras observa por la ventana hacia ambos lados de la calle como esperando la llegada de alguien. Vemos que mira su reloj varias veces. Al mismo tiempo, en la zona de la barra donde se ubican los empleados, hay uno de ellos, MARTÍNEZ (25) que acaba de llegar. Con torpeza se termina de colocar su uniforme de trabajo, un gorro “gracioso” y un delantal bastante sucio. MARTÍNEZ es increpado por su SUPERVISOR (40), que lleva puesta una corbata negra y camisa blanca. Le hace señas de disgusto por el retraso y le ordena cambiarse el delantal. En ese momento FRANK pide que lo atiendan a lo que el SUPERVISOR se acerca con rapidez mientras MARTINEZ respira aliviado y descansa de su posición erguida. Termina de pedir y el supervisor camina hacia la barra, MARTÍNEZ desaparece para cambiar su delantal. FRANK se levanta de su silla con asombro, se queda “congelado” de pie, mirando hacia la puerta. Una MUJER (30) entra al lugar y camina hacia él, FRANK no se mueve, sólo la mira acercarse y le estira la mano en señal de saludo. La mujer sigue de largo sin notarlo y se saluda con otra persona sentada detras de FRANK que mira para todos lados disimulando el ridículo que está haciendo y se sienta rápidamente.
Un grupo de FANÁTICOS (media docena) miran un partido de fútbol por televisión, con sus camisetas a mano y mientras toman mucha cerveza. Se ven bulliciosos.
2. INTERIOR - BAR – NOCHE
A.
MARTÍNEZ regresa a su lugar en la barra, el SUPERVISOR revisa su uniforme y hace gesto de no estar conforme pero no hay tiempo para cambiarse de nuevo. Hace un gesto de resignación y le alcanza un plato con dos empanadas.
SUPERVISOR
Calentalas, para el señor de la campera roja.
MARTÍNEZ
(Con torpeza en sus movimientos.)
Sí señor.
MARTÍNEZ camina hasta un microondas y coloca adentro el plato con las empanadas. Duda sobre los botones que debe pulsar para hacerlo funcionar
MARTÍNEZ
(En voz baja.)
¿Cómo era esto?
Mientras MARTÍNEZ intenta hacer funcionar el microondas, se escucha la puerta del bar que se abre y se cierra. Luego sonido de tacos que caminan lento.
SILVYE (O.S)
(Con timidez.)
Hola
FRANK (O.S)
(Con timidez.)
Hola
MARTÍNEZ no se arriesga a pulsar ningún botón y mira al SUPERVISOR tratando de pedirle ayuda pero lo ve tan ocupado con otras personas que prefiere intentarlo él mismo. Presiona cualquier botón con los ojos cerrados, la luz interior se enciende y vemos como el plato comienza a dar vueltas adentro del aparato.
B.
FRANK tiene en frente a SILVYE, es una mujer poco atractiva. Ambos se miran sin decirse nada, apenas se conocen y son tímidos.
Luego de varios segundos el silencio se rompe con un grito de un comensal - COMENSAL 1, (50) - que viste una campera roja y había pedido las empanadas.
COMENSAL 1
Esto está frío, congelado
El supervisor que en ese momento iba hacia la mesa de FRANK, acelera el paso, coloca en la mesa un vaso de leche que FRANK había pedido y corre para hacerse cargo de la situación.
3. EXTERIOR - BAR – NOCHE
Vemos que empieza a caer una fina llovizna sobre la calle. Motos de delivery llegan y salen todo el tiempo del lugar. Por las grandes ventanas podemos ver como el SUPERVISOR se acerca a MARTÍNEZ y le dice algo, acompañando con ademanes con los brazos abiertos y le retira el plato al COMENSAL 1.
4. INTERIOR - BAR - NOCHE
FRANK habla con SILVYE. MARTÍNEZ está detrás de la barra a la espera de ser llamado.
FRANK
Por fin nos conocemos.
SILVYE
Si.
FRANK
(Sonriendo.)
Hemos chateado tanto.
Siento que te conozco de
toda la vida.
SILVYE
Sí.
FRANK
Te imaginaba distinta.
SILVYE
¿Cómo?
FRANK
(Incómodo.)
Sólo distinta.
SYLVIE
(Indignada.)
¿Como más bonita?
Mientras vemos dialogar a la pareja, al fondo vemos a un comensal y su esposa - COMENSAL 2 - llamar a MARTÍNEZ para que lo atienda. MARTÍNEZ se acerca a la mesa del comensal y recibe el pedido. Camina hacia la barra, sirve un vaso con agua y regresa a la mesa del comensal, cuando está por colocar el vaso en la mesa tropieza y tira toda el agua encima de la esposa. El comensal se enfurece y comienza a atacar verbalmente a MARTÍNEZ
COMENSAL 2
Imbécil, mire lo que hizo.
Fíjese, idiota, torpe, bruto.
FRANK tratando de remediar lo que acaba de decirle a SILVYE le toma una de sus manos y ambos permanecen quietos durante un segundo.
MARTÍNEZ intenta secar a la señora con el trapo que lleva en la cintura, pero ese gesto enfurece más al comensal.
COMENSAL 2
No se atreva a tocarla,
aléjese o no respondo por mis actos.
MARTÍNEZ se retira de la mesa.
FRANK separa su mano de la de SILVYE y se le acerca impulsivamente para besarla. SILVYE reacciona y le impide besarla corriendo agilmente la cabeza.
Un grupo de hinchas se encuentra observando un partido de fútbol y reaccionan ante un penal sancionado en contra de su equipo.
HINCHA 1
No, sos un gil, estás ciego,
pelado de mier…
HINCHA 2
Levantate payaso, levantate
que no te pasó nada
HINCHA 3
¡Uuuh! Justo cuando teníamos el
empate asegurado…
¿Le volteó la
bocha y me van a decir que no es
un boludo?
Silvye se levanta de su silla como queriendo mostrar que se va a ir aunque no se mueve de su lugar. Mira fijo a FRANK
SILVYE
Me voy.
No intentes detenerme,
desubicado.
FRANK no se mueve de su asiento, la mira fijo y comienza a reirse commpulsivamente.
SILVYE
(sentándose)
¿Te reís?
FRANK continúa riéndose y SILVYE no entiende lo que pasa, mira para todos lados, todos los comensales los observan con atención y SILVYE al sentirse observada por todos se levanta del lugar y sale corriendo. FRANK continúa riéndose. Se escucha LA RISA muy fuerte.
5. EXTERIOR - BAR - NOCHE
Se escucha el tráfico normal de la calle. Vemos a SILVYE salir del lugar y a través de la ventana a FRANK que continúa riéndose y de repente detiene su risa, toma con calma un sorbo de su vaso de leche, coloca el vaso de nuevo en la mesa, se levanta, tira unos billetes en la mesa y sale del lugar.
Los fanáticos festejan de pie que el arquero de su equipo ha atajado el penal.
Detrás de la barra MARTÍNEZ y el SUPERVISOR discuten a los gritos. El empleado tira su trapo al piso y entra en la cocina.
Por último vemos que llega una moto de delivery, el muchacho que maneja la estaciona, se quita el casco y entra en el lugar.
¿De qué hablo cuándo hablo de #picadonacypop?
(Publicado originalmente el 8 de diciembre de 2010.)
Siempre me consideré un obrero de la literatura. Lo que escribí fue el producto de un esfuerzo muy grande, de trabajo, de sudor. De ganas más que todo lo demás. Un día (no fue un día peronista, por lo que recuerdo) di por terminado un proyecto, esperando a que surja el siguiente. El siguiente proyecto nunca apareció. Me corrijo, aparecieron ideas, pocas y malas, pero no se materializaron. El amor estaba ahí, pero la pasión no.
Decidimos tomarnos un tiempo. ¿Vernos con otras personas? Quizás. Pasaron los días, semanas y meses. Nos miramos de reojo de vez en cuando, pero nada más. Alguno podrá decir que necesitaba poner la líbido que antes iba a la literatura en otra cosa. Puede que sí, como puede que no.
En Twitter, este lugar donde uno es igual a uno e igual a otro, donde las relaciones se desarrollan en un plano horizontal semi-infinito, estaba pasando algo. Alguien dijo alguna vez, twitter es la cocaína de las redes sociales. Y yo que nunca probé fafafa, pero sé lo que es una actitud adictiva, de repente entendí a qué se refería. Pero fafafa o no fafafa, estaba pasando algo ahí. Se estaba materializando ante nuestras narices la “salida del clóset” de jóvenes kirchneristas, peronistas, en todo el país. Por supuesto que twitter reflejaba esto, no lo producía. Pero lo reflejaba de una manera muy transparente, la verdad.
Todo lo que venía pensando, lo que creía de siempre, lo que estaba aprendiendo, encontraba pares, avatares y nombres de fantasía que decían cosas que podía pensar uno, o de las que se podía aprender algo. Se gestaba un sentimiento de pertenencia. Por supuesto que ese sentido de pertenencia era y es incompleto, ya que estamos hablando de una red social que funciona en Internet, algo virtual.
*****
Este es el preciso momento donde surge la idea del #picadonacypop. Un delirio. Una persona que no tiene amigos, sin vida social, que no tiene forma de integrarse con desconocidos siquiera para lograr su objetivo de mínima, jugar al fútbol una vez por semana. Esa persona piensa “busquemos gente para jugar al fútbol en twitter”, y después: “y que además sea gente copada, con la que hablo por acá y siempre demuestra que es interesante”. #picadonacypop.
Una semana antes de que se materializara esa idea, fue 14/09/2010. Los que hayan estado en el Luna Park calculo que nunca lo olvidarán. Estar ahí y conocer a algunos compañeros y compañeras que con su ejemplo de pasión: “Pingüino corazón, acá tenés los pibes para la liberación”. Y uno que siempre fue un poco emo peronista, se emocionaba. Y fue una primera vez, y fue una bisagra, y fue una marca para todo lo que vino. Y casualmente o no, lo siguiente que vino, para mi, fue un #picadonacypop.
No tardamos mucho en juntar el primer grupo, conseguir la primera cancha y armar el primer partido. Los que estuvieron ahí no lo van a olvidar nunca, me parece. Lo que estábamos haciendo rayaba la estupidez. “Le dije a mi mamá que me iba a jugar al fútbol con los chicos del twitter, y no me creyó”, dijo uno. Demasiado raro. Por suerte no fue un fracaso, y hubo ganas de repetir. Para la segunda edición me encargué de que sea una cancha más linda y en un horario que después pudiéramos ir a comer. Los que estuvieron en esta segunda edición quizás recuerdan la sensación de que estaba pasando algo, ninguno entendía bien qué, todavía.
Últimamente, algunos de nosotros, hablamos mucho de #picadonacypop, quizás demasiado, puede ser. Un amigo, de estos nuevos amigos de twitter (sí, nunca dejó de ser raro, pero ya lo naturalizamos), me dice “yo te vi cuando juntabas gente para jugar al fútbol, parece que primero fue eso y ahora están tratando de llenar de contenido algo que no lo tenía”. Y puede ser. Pero no es menos válido. Creo, creemos, que la movida tiene futuro, que puede funcionar. Por el contrario, nadie se cree que con esto viene a reemplazar la militancia tradicional y que ir a trabajar a un barrio, a un bachillerato popular o a pintar paredes es un inútil. La idea es que los que hacen eso tampoco piensen que el que va a un #picadonacypop es un inútil…
*****
Un día Néstor se fue.
Como se dijo “No nos dejó solos, nos dejó con nosotros”.
Y uno de nosotros, algunas semanas después, dijo: tenemos que crecer, repetir en otras ciudades, en todas las provincias.
*****
Creo sinceramente en el concepto de Militancia No Tradicional, hoy más que nunca creo que hay que ocupar los espacios vacíos, convocar a participar a los que no participan y brindarles una contención diferente. Probar con lo que hasta ahora no se probó. Ser creativo, de ahí lo de MilitanciaKreativa, dedicarse a pensar y a probar nuevos caminos.
Ir por todo, diría Néstor.
Y eso es lo que vamos a seguir haciendo, desde lo personal con #picadonacypop, con InterK, con militanciaKreativa, con lo que vaya surgiendo. Con todo y con todos. Veremos a donde nos llevan todos y cada uno de estos caminos, los más tradicionales, los más novedosos, los más ortodoxos y los más “laxos”. Todos encolumnados detrás de CFK2011, y de un proyecto de país Nacional y Popular, reivindicando las banderas del primer peronismo, de los compañeros que dieron su vida en los setentas y de Néstor y Cristina, pero sin miedo de innovar en cuanto a las técnicas. Sin miedo al “probar de todo”, digamos.
*****
Necesito hacer un elogio del #picadonacypop.
En lo personal esta experiencia me acercó a compañeros y compañeras (¿por qué no?) muy valiosos, a experiencias enriquecedoras, a intercambios geniales y a un espacio lúdico y divertido de participación, también de pertenencia, del que no paran de surgir otras experiencias, ideas y proyectos. Personalmente, si insisto para que se arme en otras ciudades, para que participe cada vez más gente, para que no pare de crecer, es porque les deseo una experiencia tan rica como lo fue la mía hasta ahora.
Enorme.
*****
Que el Kirchnerismo siga creciendo, que el Peronismo siga avanzando, que las experiencias militantes tradicionales y no tradicionales se superen día a día, depende de todos nosotros, no dejemos de trabajar todos juntos para que así sea.
Jugamos todos.
Hasta la Victoria, Néstor.
Ayer en el programa @SucioPop (Lunes 17hs por cilopradio.com.ar) de mi amigo @mc__ desarrollé algunos puntos (cinco, para ser precisos) a modo de apología de la compañía canina por sobre la elección de los gatos como mascota. A continuación dejo registro de estos puntos y espero que sepan entender que me encantan tanto perros como gatos, pero no se puede andar por la vida navegando en la tibieza (?) y es así que me la juego por el mejor amigo del hombre:
1) El perro da amor: te da besos, te calienta la cama, mueve la cola, se pone contento cuando volvés a casa, es leal y demuestra que está siempre agradecido. No digo que el gato no de amor, el perro seguro dá más.
2) Te vincula a un estilo de vida más saludable: necesita que lo pasees, que juegues con él, que pienses cómo enseñarle cosas nuevas, te púede acompañar de campamento o de vacaciones. Y su pelo no da alergia.
3) El perro ayuda y trabaja: te cuidan la casa, te cuidan a vos, buscan bombas, buscan drogas, buscan trufas, rescatan gente que se está ahogando o quedó atrapada bajo un derrumbe. El perro es lazarillo de personas que no pueden ver, y ayuda a chicos con capacidades especiales a desarrollar su sensibilidad. Hasta te ayudan a conocer chicas en el parque!
4) Porque nos necesitan: nos hacen sentir superiores, el perro la pasa mal si no volvés a casa, al gato no le importa. Nos hacen sentir amados.
5) Es como tener un hijo pero más barato y cómodo, un hijo beta. Es mucho más expresivo que un gato, y reacciona a tus emociones. Criando un perro que te necesita y te devuelve todo el amor que le das resolvés los instintos paternales sin involucrarte con una loca para toda la vida!
Alegato final: El perro es el ganador natural, el protagonista de las películas, el gato siempre es la mascota de los malos! Finalmente la disputa se sometió a votación y fueron declarados ganadores los gatos. Por qué? Partamos de que el debate se realizó en un radio basada en Internet. Y es, justamente, en Internet donde es más protagonista el gato que el perro. Obvio! Porque en Internet mandan los perdedores, los nerds, los gatos, los que no tienen amiguitos, #TodosPerdedores!!! (y te lo digo en la primera persona del plural, nosotros los perdedores). Los perros están muy ocupados teniendo una vida para ser protagonistas de la Internet. O sea, ganadores: Maradona está en internet? Está en twitter? Ah, me parecía. Maradona es de los perros. De hecho por culpa de un perro se tuvo que dejar la barba (?).
Bajada de línea: Ya sea gato o perro, lo fundamental es que cuando elijas sumar uno de estos seres peludos (?) a tu familia, adoptes al que más lo necesita, un amigo no se compra. Si andás con ganas de encontrar tu futuro perro o gato buscá con la gente de proyecto4patas.org que siempre están sobrepasados de animalitos que necesitan un hogar.

PD: Gracias a @SucioPop y a @mc__ por la invitación y fue un gusto grande compartir esta emisión con @ElenaPaoloni a quién le tocó la dura tarea (?) de defender los intereses de los felinos en esta contienda.
_ Aquí empieza una nueva historia, ¿no?
_ Debo utilizar la síntesis para quebrar los puentes narrativos y ganar en solvencia y capacidad de golpe. Eso viniste a decirme.
_ Exacto, no des excusas para los eventos que ocurran en tus cuentos. Nos conocemos mucho.
_ Muy fácil decirlo.
_ Sé que no es fácil, pero algún día vas a tener que volver a escribir.
_ Escribo mi diario todos los días.
_ Me refiero a la literatura, tu literatura: tus cuentos.
_ Si nunca más escribo un cuento voy a estar bien. Vamos a estar bien. ¿Te imaginás si fuera un escritor, de verdad? Si tuviera toda esa presión encima. Pero no. No lo soy y nunca lo seré, sólo otro proyecto.
_ No vas a hacerme esto.
El maestro miró a su discípulo con desilusión mientras apoyaba la taza de café en la mesa, casi con dulzura. El alumno tomó otro corto sorbo de su té verde sin quitar la mirada de la ventana y de la calle. Siempre fue un enfermo de mirar hacia afuera, las mujeres, el movimiento, los coches, hombres.
_ No vas a desperdiciar tu vida.
_ Le dedico mi vida a la ciencia.
_ Cito a Carl Sagan: más de la mitad de los científicos trabajan al menos a tiempo parcial para los militares. Dejá la literatura, tus cuentos, por eso.
_ Es mi decisión. De todos modos no pienso estar de esa vereda.
_ También está la opción de las multinacionales. – y un guiño, un hilo invisible los unió al momento que dijeron a coro: – Psicología, diseño, marketing.
Se sonrieron con un poco de vergüenza al notar que la mesera, la rubia y bonita, los miraba con desconfianza.
_ No voy a ser parte de eso, lo sabés.
_ Perdón, no debo atacar tu vocación, es un manotazo de ahogado. – Pensó unos segundos, miró al discípulo, como miraba por la ventana. – Probemos esto: ¿tenés tu libreta?
_ Sí.
_ ¿Cuándo la empezaste?
_ A mediados del año pasado.
_ Buscá la tercera página, leeme lo que dice.
El joven buscó en su bolsillo y después buscó en su pequeño cuaderno.
_ “Poco a poco uno va construyendo su alegría, poco a poco uno se las arregla. De a poco fui construyendo mi alegría y aprendí a construir una vida alrededor de esa alegría. De a poco fui construyendo mis alegrías, estudié la factura de esos granos de arena de felicidad y aprendí a construir mi vida alrededor de esas alegrías: esas alegrías se convirtieron en la única estructura que me mantiene en pie.”
_ Eso era para tu diario, no para tu libreta de escritor. Leeme lo siguiente.
_ Es una consigna. “Situación chata con continua descripción donde no pasa nada pero por acumulación aparece una gran tensión.”
_ ¿Qué pasó con esas alegrías? ¿Qué te pasó a vos?
_ No me vengas con eso ahora.
_ No vas a dejar de escribir por una mujer. No te voy a dejar ser tan estúpido.
El silencio lo dice todo. Ese día los dos usaron todos los elementos retóricos que conocían para convencer al otro de su posición, llevaban horas sentados en el mismo lugar, pero sólo quince minutos hablando. El alumno estaba cansado de correr una carrera que creía perdida hace tiempo. El maestro no quería tirar años de su trabajo a la basura, sin contar el futuro que creía había en ese alumno.
La mesera rubia miró la mesa por encima del hombro de un hombre muy gordo, el más joven de los clientes escribía en el aire, haciendo la seña internacional que significa “cóbreme, por favor”.
_ Son once con cincuenta, todo, chicos.
El que pidió la cuenta pagó con un billete bastante grande y dijo:
_ Yo invito. Vamos a seguir saliendo juntos así nos dicen “chicos”, ¿te parece? – Se rió solo y sin ganas.
Su maestro no lo miró, la desilusión era total.
Extraño a mi amiga. No es que haya muerto ni nada. Hace dos semanas que volví de trabajar, de afuera, y encontré un mail suyo. Era de dos días antes, su enésima despedida de Buenos Aires, un asado más. Todavía no le contesté. Cuando lo leí ya debía haber aterrizado en Paris, estaría pensando en mudarse al País Vasco, acomodarse a un nuevo proyecto. Un nuevo proyecto lejos. Alguien me dijo: lo único que cambió es que ahora está lejos, sigue siendo tu amiga, la seguís queriendo. Andá a la mierda, Alguien. Puede volver, puede vivir en la casa de al lado, puedo disfrutarla, y quizás no nos volveríamos a separar. Y nunca va a volver a ser lo mismo. La odio y la extraño. Mi amigo también se fue, en realidad lo hice irse. Le convidé un porro, le toqué el culo y le di un beso y lo seguí a un baño mientras su novia hablaba de equipos de sonido con alguien. Su novia, esa novia, es otra amiga que no está. Tampoco la extraño. Mi amigo desapareció, fue reemplazado por una persona con menos ropa, a la que le gustan los besos en la oreja y las películas porno. Pero amigo no, nunca más. Y así, ningún otro queda. De esa o cualquier época anterior. Están los de ahora, un puñado, que, como Alguien dijo, tengo que regar. Por los que tengo que hacer un esfuerzo. Dos, literalmente. En eso tenía razón. No yo. Yo no tengo razón. No puedo jactarme de haber hecho nada bien al respecto. A la gente que me rodeó. Nunca. Ahora mi amigo es mi prometido. Alfa y Omega, principio y fin, cielo e infierno. Me di cuenta la noche en que todo volvió a cambiar, en un instante (y ya sé que siempre escribo “en un instante”, por mí se pueden ir a la mierda, enemigos de la repetición, los lugares comunes y la cosa cursi), en un solo instante de mi boca salieron palabras, un pedido, una oferta única, un casate conmigo. Un para siempre. Su cara y mis tripas, mi diafragma, el apéndice y hasta la vesícual supieron que no sólo nada es para siempre, sino que además un final inesperado empezaba a gestarse a partir de esa promesa, a la luz de esas mil velas. Ahora sólo me queda terminar solo, sufrir como un perro. Terminar solo y perder toda esperanza, dejar de regar las últimas dos amistades que me quedan, mirar televisión hasta la madrugada, llorar (sí, llorar: a veces la vida es un puto lugar común, una mierda demasiado anti-literaria), escuchar la misma música de siempre, obsesionarme con la escritura y volver a abandonarla para empezar de nuevo por lo menos dos veces al mes, proponerme ser el mejor, el mejor del mundo en lo que hago, en mi burgués y capitalista entretenimiento que llamo trabajo. Fallar en lo más básico, no poder salir de la cama, no comer, perder la forma, descuidar todo tipo de limpieza y prolijidad. Cuánto tiempo puede durar esa vida antes de que me pegue un corchazo la séptima vez seguida que escuche un vinilo de Sui Generis. Y ser feliz (bajé los brazos, si puedo escribir, si alguien va a leer, tiene que ser entre lugares comunes, no es que no lo haya intentado, pero no logré superarme y hoy escribo así) se trata de algo, de Alguien, que ya quedó muy lejos, que duerme a mi lado mientras escribo con un lápiz sin punta, con el trazo más grueso, con la peor letra posible: pero que ya está definitivamente lejos. Alfa y Omega. Principio y Fin. Cerca y Lejos. Y todo lo que puede ser, el puto libre albedrío, la fantasía de que se puede cambiar algo, hacer mi propia historia. Escribir mi propia vida; ser un protagonista y ya no un espectador, un simple lector distraído que levanta la vista para mirarle el culo a alguien en Constitución. Y la seguridad de que no cambiaría esta comodidad, esta mediocridad pasiva de espectador obeso, calvo, patético. Y mi lado de la cama que parece el lugar donde tengo que estar. Se siente correcto, me abraza mientras todo alrededor promete destrucción. Y lo poco que me importa. Y el salto lógico obvio, Alguien me hubiera dicho “si ya sabés que va a pasar todo eso, si estás seguro, si no vas a hacer nada al respecto, si realmente lo crees: ya no tiene sentido seguir”. Y yo, que extraño a Alguien y que me imagino que me dice “suicidate ahora”, aunque nunca lo diría de esa manera. “Ahorrate el tiempo, el dolor, no valen la pena”, y un corchazo, un tiro de escopeta, en la boca, que toma forma, color. Y gana sentido y se siente cerca y Alguien a quien extrañar, pero tampoco demasiado. Y una línea final, nunca más final. Una línea que no vale la pena escribir. Que de todas maneras sólo puede ser un lugar común.
Hoy estoy un poco de mal humor. Si sólo pudiera convertir esa pasión en la literatura que mañana no le va a interesar a nadie.
[001]
Es sin escalas
Tengo mi música
Ella no viene
***
[002]
Amo odiarte
Siempre a contramano
Loca de mierda
***
[003]
Regar la planta
Nos quisimos mucho más
Está madura
***
[004]
El año pasado
No la aguantaba más
Todo muy limpio
***
[005]
Extraño tanto
Cómo me hicieron llorar
Él y Morrisey
***
[006]
Mejor amigo
Ayer fumamos juntos
Es de Lugano
***
[007]
Preocupado va
Su fuego se escapa
Va, intoxicado
***
[008]
Dos punto cero
Ya no es lo que era
Mi fernet con vos
***
[009]
Vuelo directo
No lo pensé dos veces
Los siete mares
***
[010]
Amo el juego
Al que más se divierte
Le pega con las dos
***
[011]
También mañana
Pasado de anetol
Esto es vida
***
[012]
Muerta espera
No puede ser, va a estar
Tu casa es acá
***
[013]
La sangre tira,
Al delincuente juvenil.
Al parricida.
***
[014]
Para derrapar:
Fea, mirala, es esta.
No necesito más.
***
[015]
El secundario
Matarse a mil pajas
No lo extraño
***
[016]
Ya sin traidores
Pisando la pelota
Pingüino va
***
[017]
Sin magia, tal vez
Más humo que espejos
Un gol de Heinze
***
[018]
Viaje de línea
Un gin tónic rosado
Voy en primera
***
[019]
Dos pies izquierdos
Cerdo en joggineta
Fútbol amateur
***
[020]
No convidaste
Birra angelical
Fácil es poco
***
[021]
Otra depilada
En otra luna llena
Quedó manchada
***
[022]
Cada especie
Para salvar al mundo
No saben nadar
***
[023]
Taller esclavo
Vergüenza a dos voces
Mujer de Macri
***
[024]
Ya no podía
Sonar su vuvuzela
Un tal Bon Jovi
***
[025]
Hoy qué puede pasar
Lo tengo desarmado
Está la soledad
***
[026]
Me haría pis
Por hacerme un guiño
Tu nena tonta
***
[027]
Colores vivos
Forúnculo tedioso
Dolor nocturno
***
[029]
Fines de abril
Lealtad entre dientes
Día de perros
***
[030]
Me siento morir
Casi ideal, sería
Como un sueño
***
[031]
Hoy por la noche
Existencialismo soy
Nada por hacer
***
[032]
Smash, también revés
Viejo kuku taringa
Te veo en much
***
[033]
Viejos fantasmas
Traidores empalados
Su sangre es mental
***
[034]
Dialéctica
Al lado de la ruta
Hay choripete
***
[035]
Un ritual negro
Las manos peronistas
Son mágicas
***
[036]
“Interruptor”
No tiene teclas
Tampoco sé su nombre
Entiende bien
Sin que la llame
Volverá a buscarme
Mañana, ayer
Lo atrae todo
Le interesa nada
Lo sabe bien
Mecanismo luz
El reloj más extraño
Su interruptor
***
[037]
“Los lunes tienen más perfume” (*)
Ojos de pasto
Francisca muestra todo
Sólo un gorrión
Viste de verde
Flores y su hijita
Viste de rosa
Piel de canela
En una canastita
Aliento trigal
(*) Versión libre de “Canción de amor para Francisca” de León Gieco.
El tercer gintónic cae sin que me de cuenta. Debo haber dormido unas cinco horas. El silencio se volvió tan insoportable que me desperté con taquicardia. En el celular no había ningún mensaje, de nadie. Sólo una invitación a jugar una partida que deseché. Spam.
En la calle pasa un auto cada tanto. Dos patrulleros, hasta ahora. El gintónic y la paranoia, un maridaje perfecto que me acompaña desde hace veinte años; mínimo. Dormir es una pérdida de tiempo: la cabeza no para nunca. Una vez que pusiste PLAY, dormir puede ser una pausa, en el mejor de los casos, pero nada más. Te despertás y sigue todo ahí.
Vuelvo a masturbarme con un video-streaming. Una mujer embarazada con mucha habilidad para sacar fínisimos chorros de leche de sus tetas desnudas. Hinchadas.
Mastrubarse es mejor que comer, mientras no te de más hambre.El gin se acaba y la tónica también. Google es una mierda, no tengo idea de cuanta plata tiré esta tarde, un estómago como el mío no debería nunca tener tanto alcohol y tan poca comida. Podría morir.
Son las tres de la mañana y me río solo, como los idiotas.
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“My only love sprung from my only hate!
Too early seen unknown, and known too late!
Prodigious birth of love it is to me,
That I must love a loathed...
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